El
colesterol se transporta en sangre formando parte de lipoproteínas.
Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) transportan colesterol
del hígado a las células periféricas, como
las células del endotelio arterial. Por tanto, este colesterol
ligado a las LDL es el que se asocia con la formación de
ateromas y el desarrollo de EC.
El descenso del LDL-colesterol es el primero objetivo para prevenir
la cardiopatía isquémica.
Según el ATP III, la intensidad de la intervención
en el descenso del LDL-colesterol, dependerá del riesgo cardiovascular
total:
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Cardiopatía isquémica o
factores de riesgo
(Riesgo alto)
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< 100
< 70 (muy alto riesgo)(*)
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+2 factores de riesgo
(Riesgo moderado-alto)
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< 130
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De 0 a 1 factores de riesgo
(Riesgo alto)
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< 160
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(*)
Paciente con EC + múltiples factores de riesgo (diabetes...),
o factores de riesgo
graves y no controlados.
Las lipoproteínas de alta densidad (HDL), por el contrario,
transportan colesterol desde las células periféricas
al hígado (fenómeno que se conoce como transporte
inverso del colesterol).
| El hígado sintetiza
colesterol y lo secreta en forma de lipoproteínas. |
Las lipoproteínas de baja densidad
transportan un 70% del colesterol
en sangre, y lo liberan en los tejidos
periféricos, incluyendo las arterias.
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| El colesterol es excretado por el hígado.
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Las lipoproteínas de alta densidad
pueden transportar colesterol desde los tejidos periféricos al
hígado.
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Debido al transporte inverso de colesterol que realizan las HDL,
unos niveles altos de colesterol-HDL protegen frente a la EC.
Unos niveles elevados de colesterol-HDL protegen frente a la
EC, y un colesterol-HDL reducido constituye un factor de riesgo
de EC.
En el siguiente gráfico, obtenido del estudio de Framingham,
se observa la relación existente entre los niveles de colesterol-HDL
en sangre y el riesgo de EC.
Debido al importante papel que ejercen las lipoproteínas,
el concepto genérico "altos niveles de colesterol"
como factor de riesgo de EC puede elaborarse más y expresarse
los siguientes conceptos como factores de riesgo independientes
entre sí:
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LDL-colesterol (mg/dl)
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| < 100 |
Óptimo |
| 100-129 |
Normal alto |
| 130-159 |
Ligeramente elevado |
| 160-189 |
Elevado |
| 190 |
Muy elevado |
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Colesterol total (mg/dl)
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| < 200 |
Deseable |
| 200-239 |
Ligeramente elevado |
| 240 |
Alto |
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HDL-colesterol (mg/dl)
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| < 40 |
Bajo |
| 60 |
Alto |
Sin embargo, tan importante como el
valor absoluto de colesterol-HDL
es la relación entre el colesterol total y el colesterol-HDL,
es decir, el resultado de dividir el valor del colesterol total
por el del colesterol-HDL. Según este concepto,
- una relación colesterol total / colesterol-HDL inferior
a 5 se asocia con un bajo riesgo de EC,
- y al contrario, una relación colesterol total / colesterol-HDL
superior a 5 se asocia a un alto riesgo de EC.
Veamos el siguiente ejemplo:
Como podemos observar, con unos niveles de colesterol total elevados
(240 mg/dl) y un colesterol-HDL considerado normal (45 mg/dl), existe
un elevado riesgo de padecer EC.